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TERAPIA CON ESENCIAS FLORALES
flores La terapia consiste en buscar el punto energético o chakra prioritario bloqueado que afecta al cuerpo energéticamente. Se trata el bloqueo con la ayuda de las esencias florales y varias técnicas como terapia del sonido y el Reiki entre otras. Después de la sesión, puede adquirir una preparación del elixir floral para seguir el tratamiento en casa durante el tiempo que necesite.
Una esencia o elixir floral es un preparado líquido que recoge la información o la energía que emana una flor. La esencia tiene una base acuosa que suele conservarse mezclada con coñac u otro alcohol biológico. No deben confundirse los elixires florales con las esencias aromáticas, también llamadas aceites esenciales. El elixir es energético, inodoro y posee propiedades terapéuticas. La esencia, en cambio, conserva el olor característico de una planta pero no siempre se emplea para sanar.

¿PARA QUÉ SIRVEN LAS ESENCIAS DE ÁRBOLES AIM?
Los elixires ayudan a cambiar la frecuencia vibratoria de las personas. Su ingestión nos ayuda a lograr la relajación, nos incita a estar alegres, estimula nuestra comprensión y en definitiva nos estimula a emprender un cambio de actitud ante cualquier situación que estemos viviendo. También nos ayuda a reconocer y a expresar de forma armoniosa nuestras emociones. Las esencias nos ayudan a reencontrarnos con nosotros mismos y a recuperar el sentido de la realidad. Gracias a ellas podemos establecer el contacto con nuestras sensaciones más íntimas y adquirir conciencia de cuál es nuestra tarea en el mundo. La mayoría de las enfermedades físicas tienen causas emocionales, mentales y espirituales. Las esencias de los árboles actúan en los niveles más profundos de nuestro ser. Nos ayudan a sanar nuestra alma. Sin embargo, las esencias no deben considerarse sustancias farmacológicas. Su actividad no es tan sólo física. Para recuperar la salud, exigen al paciente un cambio de actitud y una armonización emocional. Las esencias facilitan y estimulan nuestros propios mecanismos de autocuración, nos ayudan a situarnos y nos llevan a comprender nuestros trastornos. Sólo si adquirimos conciencia de nuestro malestar podremos disfrutar de una vida más plena y feliz.

¿QUIÉN PUEDE TOMAR ESENCIAS DE ÁRBOLES?
Cualquier persona puede beneficiarse del poder sanador de las esencias. Aunque no son una panacea, pueden resultar de gran ayuda para hacer frente a cualquier enfermedad. La efectividad de las esencias de los árboles no cuestiona otras disciplinas médicas. No pretende sustituir a otros tratamientos más específicos sino que los complementa ya que actúa sobre la mente y el ánimo del paciente. De hecho, su acción no es química pues no interviene en los procesos metabólicos usuales sino energética por lo que no interfiere ni impide que los tratamientos farmacológicos hagan su labor. Su papel no es curar un trastorno orgánico sino ayudarnos a recuperar el equilibrio. Su composición es tan simple que no afecta a ningún órgano. El cuerpo no desarrolla ninguna sensibilidad ni alergia a las esencias florales o de árboles. Por ello pueden administrarse a todo tipo de pacientes, sea cual fuere su edad e incluso a personas sanas. Es más, al tratarse de un concentrado de energía natural, su poder incide en todos los seres vivos. No son pocos los casos en que un animal doméstico o una planta de jardín han experimentado su acción benéfica.

¿CÓMO ACTÚAN LAS ESENCIAS DE FLORES Y ÁRBOLES?
Desde nuestro sistema nervioso, la energía del árbol accede a nuestro sistema energético (compuesto por meridianos, nadis, chakras y otros canales) y desde allí llegan a nuestros niveles psíquicos, emocionales y mentales. La frecuencia vibratoria de la esencia floral nos permite tomar conciencia de las emociones malsanas y las creencias negativas que nos desequilibran y nos muestran el camino que nuestra alma necesita seguir para evolucionar. Gracias a ellas desarrollamos una percepción intuitiva mejor, nuestra actitud mental hacia la realidad cambia y nuestras emociones se armonizan. De este modo, permiten que el cuerpo desarrolle las condiciones psíquicas necesarias para desarrollar toda su capacidad autosanadora. Según el gran pionero en las esencias florales, el doctor Edward Bach, la enfermedad no es un castigo sino más bien un aviso. Su finalidad es correctiva ya que nos ayuda a retomar el camino de la naturaleza y el equilibrio que nunca debimos dejar. Las flores en palabras suyas, amplifican nuestra frecuencia vibratoria y nos hacen más receptivos a todo cuanto nos rodea.

CARACTERÍSTICAS DE LAS ESENCIAS DE ÁRBOLES AIM
Sus rasgos diferenciales son los siguientes :
  • sólo se emplean esencias de flores de árboles
  • se elaboran mediante el método solar
  • no deben cortarse las flores para su preparación
  • a la hora de escoger la planta adecuada, se tiene en cuenta su arcano
  • cada esencia floral se obtiene mediante un método especial
  • las esencias se obtienen de árboles de los 5 continentes
  • la preparación se lleva a cabo en zonas del litoral mediterráneo
  • se toma sólo una flor cada vez (terapia unicista)
  • se trabaja con 22 esencias básicas


MÉTODO DE ELABORACIÓN DE CADA ESENCIA
Teniendo en cuenta que el objetivo de esta terapia es aprovechar las frecuencias energéticas de alta resonancia, asociadas con los arquetipos universales, cada esencia requiere un método de elaboración diferente. De este modo, partiendo de la base de infusión solar, se han buscado las influencias planetarias, las lunaciones, los cristales, las plantas y los lugares más adecuados para obtener el mejor rendimiento posible de las esencias AIM.

PREPARACIÓN EN LA ZONA DEL MEDITERRÁNEO
Mediterráneo significa “en medio de la tierra”. No hay pues un lugar mejor para elaborar las esencias AIM que esta hermosa zona de clima privilegiado y gran tradición histórica y cultural.

LA TERAPIA UNICISTA
A diferencia de otros sistemas florales, en el sistema AIM se tiene en cuenta la característica arquetípica, la potencia y el efecto holográmico de cada esencia por lo que sólo debe tomarse una durante los tratamientos. Este criterio obliga a seleccionar con gran rigor la planta que debe utilizarse, cuyo efecto será más rápido y efectivo. No obstante, a pesar de la responsabilidad que entraña la elección de la esencia más adecuada, hay muy pocas posibilidades de error gracias, en parte, al reducido número de especies que integran este sistema.

LA CRISIS CURATIVA
La palabra crisis proviene de la misma raíz que la palabra crecer. Una enfermedad, física o mental, puede considerarse una crisis, con el crecimiento y la ampliación de la experiencia vital consiguientes. Durante el desarrollo de la enfermedad, pasamos por diversos ciclos y etapas, siguiendo ritmos biológicos, psicológicos y hasta espirituales muy concretos. Sanar implica eliminar las impurezas que se encuentran entre nosotros y la salud. Estas impurezas o toxinas no sólo son físicas, también son sentimientos, pensamientos, actitudes e incluso conductas que nos perjudican. De esta manera, cuando se inicia un genuino proceso terapéutico, el cuerpo tiende a eliminar todo aquello que lo obstaculiza, lo cual produce diversos desajustes y trastornos emocionales. En esas circunstancias, sentimos que en cierta forma empeora. Es una buena señal, pues indica que estamos empezando a limpiar nuestra trastienda particular.

¿CÓMO IDENTIFICAR LA CRISIS CURATIVA?
Cada persona y cada caso requieren tratamientos y aproximaciones diferentes. En principio, no es obligatorio darnos cuenta de que estamos en crisis. Hay personas que responden muy bien a la terapia floral y que apenas experimentan síntomas de crisis curativa. Por otra parte, esas señales o síntomas pueden ser bastante diversos. Por lo general, los mismos síntomas que motivaron a una persona a tomar esencias florales parecen agrandados, como si todo hubiera empeorado. Y esto es válido para lo físico y para lo mental. Si el tratamiento comenzó para atenuar un dolor, puede parecer que éste aumente. Los granos, los eccemas, los mareos, los vómitos, el cansancio y el mal humor son bastante frecuentes en los procesos de crisis curativa. Hay quien se sentirá decaído, otros vivirán pequeños trastornos digestivos, algunos sentirán miedo, etc. En los tratamientos con flores AIM, las crisis curativas suelen darse durante los 3 primeros días.

¿QUÉ HACER ANTE LA CRISIS CURATIVA?
Si te sientes un poco peor 3 días después de tomar las flores, es posible que estés experimentando una crisis de curación, en cuyo caso, conviene prestar atención a las siguientes recomendaciones:
  • No te alarmes, pues es perfectamente normal e incluso una buena señal, ya que te informa de que la terapia está empezando a surtir efecto. En un par de días te sentirás mucho mejor.
  • Conviene beber bastante agua. Algunas infusiones de hierbas, como la cola de caballo, pueden ser de gran ayuda.
  • Es necesario que descanses y duermas más.
  • En caso de que la crisis sea intensa, debes someterte a duchas frías de corta duración, 2 o 3 veces al día.
  • Cada día te darás un baño de agua caliente con esencia aromática de salvia.
  • Debes comer poco y a ser posible, ensaladas y frutas.
  • Para controlar la crisis, toma suplemento de minerales y vitaminas.
  • Por último, aumenta la frecuencia del consumo de las dosis de esencia floral.
Algunas veces el primer impulso que tenemos al sentirnos mal por la crisis es suspender el tratamiento floral. No es recomendable, sino que por el contrario, deberemos tomar las flores cada media hora, cada hora, o cada 2 horas, según la intensidad de la crisis curativa. En poco tiempo notarás una cierta mejoría. Por último, es muy importante que recuerdes 2 puntos :
- aunque no experimentes una crisis curativa, la esencia puede actuar perfectamente,
- debes aceptar la crisis curativa como una parte de tu viaje hacia la salud.
El ciclo en un proceso normal es el siguiente :
1ª- durante los 3 primeros días, notarás una cierta mejoría,
2º - el tercer día sobrevendrá la crisis curativa,
3º - a partir del cuarto día, los síntomas comenzarán a desaparecer y la salud mejorará notablemente.
Tener en cuenta que cada vez que se cambie de flor en el transcurso de un tratamiento puede repetirse la crisis.